- Kevin Khang advierte que las políticas de Trump podrían disparar la inflación, afectando a los mercados laborales y a los costes operativos de la criptoindustria.
- La función de «zar de las criptomonedas» propuesta por Trump podría agilizar la regulación y apoyar potencialmente la adopción institucional de las criptomonedas bajo su administración.
Kevin Khang, Economista Internacional Senior de Vanguard Group, ha expresado su preocupación por las presiones inflacionistas previstas bajo la presidencia de Donald Trump, según WSJ. Dos elementos principales, según Khang, podrían causar inflación: los aranceles y la deportación de inmigrantes.
Si se aplicaran aranceles, los artículos importados serían más caros, lo que elevaría los precios al consumo. La deportación de inmigrantes al mismo tiempo probablemente provocaría un endurecimiento del mercado laboral y daría lugar a mejores salarios, ya que las empresas luchan por una mano de obra limitada.
Aunque estas leyes podrían coincidir con algunos objetivos políticos, podrían tener importantes repercusiones en muchas otras áreas económicas, incluida la criptoindustria.
El efecto dominó de la inflación en las criptoinversiones
La inflación, que desde hace tiempo se tiene en cuenta en las decisiones de inversión, podría tener un efecto significativo en el mercado de las criptomonedas. Las monedas fiduciarias tradicionales generalmente pierden valor de compra cuando aumenta la inflación, y activos como Bitcoin y otras criptomonedas atraen más como cobertura contra la incertidumbre económica.
Ante la pérdida de valor de los sistemas financieros convencionales, los inversores suelen acudir en masa a las monedas descentralizadas. No obstante, bajo la presidencia de Trump, las medidas que pueden causar inflación también podrían suponer más dificultades regulatorias para el sector de las criptomonedas.
Para aumentar la dificultad, Goldman Sachs estima que el S&P 500 podría subir un 10% el año que viene. Las expectativas de ganancias corporativas y progreso económico anclan esta esperanza en términos que podrían representar la confianza en las políticas económicas de Trump por parte del mercado.
Aun así, un mercado de valores robusto no siempre se traduce en un hábitat adecuado para las criptodivisas. Si las acciones van bien, podrían eclipsar a las criptoinversiones, especialmente para los actores institucionales que suelen asignar fondos en función de los rendimientos relativos.
Por el contrario, si la inflación socavara la fe en los mercados establecidos, podría despertar de nuevo el interés por Bitcoin y otros activos digitales.
Cambios normativos y retos económicos futuros
Además de eso, como informamos anteriormente, las políticas del gobierno de Trump probablemente también afecten el entorno regulatorio para el cripto. Mostrando previamente interés en ayudar al sector de las criptomonedas, el gobierno de Trump ha insinuado la designación de un «zar de las criptomonedas» para simplificar los procedimientos regulatorios entre las agencias federales, incluidas la SEC y la CFTC.
Esta cooperación podría ayudar a aclarar las cosas y promover la aceptación institucional de los activos digitales. Sin embargo, aún se desconoce cómo estas iniciativas equilibrarían otras preocupaciones económicas como la reducción de la inflación.
La inflación presentaría dificultades para la dinámica operativa en el sector de las criptomonedas, así como para el estado general de la economía. El aumento de los costes laborales provocado por una mano de obra limitada, por ejemplo, podría elevar los gastos corrientes de las bolsas de criptomonedas, las operaciones mineras y las empresas de blockchain.
Al mismo tiempo, los impuestos a la importación de bienes podrían hacer subir los precios del hardware necesario para la minería de criptomonedas, reduciendo así su rentabilidad. Estas limitaciones de costes podrían desalentar a nuevos competidores en el mercado y frenar la innovación, lo que tal vez impediría la expansión de la tecnología blockchain y las finanzas descentralizadas (DeFi).
A pesar de estos posibles obstáculos, la criptomoneda ha demostrado su fortaleza en tiempos económicos erráticos. La historia de Bitcoin como «oro digital» cobró fuerza y el activo experimentó un notable aumento en épocas inflacionistas pasadas.
Esta resistencia subraya la función de la criptodivisa como sustituto de la clase de inversión en tiempos de turbulencias financieras. No obstante, es importante comprender que elementos ajenos a los patrones macroeconómicos también afectan al rendimiento del criptomercado: los avances tecnológicos, las tasas de aceptación y los cambios legislativos.
Por otra parte, a partir de enero de 2025, Gary Gensler, Presidente de la Comisión del Mercado de Valores de EE.UU. (SEC), ha anunciado su marcha. Bajo la dirección de Gensler, la SEC obtuvo 2.700 millones de dólares a través de actividades de ejecución para los inversores perjudicados.
Según CNF, su marcha supone un cambio radical en el entorno legal de las monedas virtuales. La propuesta de la administración Trump de nombrar un zar de las criptomonedas daría paso a una nueva era de regulación simplificada y, tal vez, de apoyo a las empresas.

