- Brad Garlinghouse y Chris Larsen plantearon cuatro requisitos exigidos al tribunal para poner fin a la demanda.
- En primer lugar, quieren que el tribunal desestime la acción con perjuicio.
La batalla legal entre los ejecutivos de Ripple y la Comisión de Valores de los Estados Unidos (SEC) se ha vuelto intensa a medida que los demandados individuales enumeran sus demandas al tribunal. Según la última actualización, los demandados individuales (Brad Garlinghouse y Chris Larsen) han presentado sus respuestas, lo que significa que la posición de la SEC sobre el plazo de descubrimiento adicional es el 15 de abril de 2022. Asimismo, se ha fijado el 22 de abril de 2022 como fecha límite para la propuesta conjunta de orden de prelación.
Como se destaca en el documento, los demandados individuales de Ripple dieron «no se requiere respuesta» como respuestas a la mayoría de las quejas. Se reveló que los demandados individuales negaron todas las acusaciones formuladas contra ellos, ya que no tenían suficiente conocimiento de las mismas. Además, Brad Garlinghouse y Chris Larsen plantearon cuatro requisitos exigidos al tribunal para poner fin a la demanda de más de un año.
En primer lugar, quieren que el tribunal desestime la acción con perjuicio. Además, esperan que el tribunal conceda a los demandados los honorarios de sus abogados, así como todos los gastos incurridos en la defensa de sus acciones. Asimismo, exigen que el tribunal conceda todas las indemnizaciones que considere justas y adecuadas. Por último, exigen que el tribunal dicte sentencia contra el demandante a favor de los demandados en relación con las causas de las acciones encontradas en las demandas.
Ripple solicita al tribunal que no se celebre ningún «juicio con jurado».
Los demandados individuales reafirmaron su posición de que Ripple nunca ha vendido XRP como una Oferta Inicial de Monedas ni se ha vendido como una inversión en Ripple. Además, afirmaron que los titulares de XRP no tienen ninguna propiedad en Ripple ni ningún derecho a los beneficios futuros de Ripple. Reafirmaron que las transacciones de XRP no son valores. Además, no son contratos de inversión según la «decisión del Tribunal Supremo en el caso SEC v. W.J. Howey Co., 328 U.S. 293 (1946)».
En las respuestas, se refirieron a las posiciones del DoJ y del FinCEN sobre el activo hace siete años como moneda de uso legal y virtual que se comercializa en los mercados. Esto se basaba en sus funciones como depósito de valor, medio de intercambio y unidad de cuenta. También llamaron la atención del tribunal y de la SEC sobre las posiciones de Japón, Singapur y Reino Unido sobre el XRP. Los reguladores de estos países no reconocen el XRP como un valor.
Los demandados individuales en sus respuestas también señalaron que la SEC puede exigir un juicio con jurado. Tras afirmar que reconocen su derecho a dicha demanda, sin embargo, solicitaron al tribunal que deniegue dicha moción, ya que tiene un enorme potencial para retenerlos más, lo que perjudicará a los inversores. La SEC ha sido acusada en el pasado de utilizar estrategias para retrasar el caso con el fin de frustrar a la empresa de blockchain. Se dice que la petición de Ripple impide que la SEC utilice tácticas de retraso para obligarles a llegar a un acuerdo.

